01/7/20
No podía ser la niebla más densa entre nosotros dos, el rocío se sentía más fresco que tu amor, tan seco y frío esta mi corazón de tanto esperarte y no hallarte, ya el cansancio debajo de mis ojos se refleja en mi alma y mis anhelos se rompen en el silencio de la noche, y te busco y no estás y te encuentro y no estás, no te culpo, no tengo porque, nadie hizo nada malo solamente no se debe querer de esa manera. Ya no puedo ni ver tu sombra porque me da tristeza, ni pensarte porque llora mi alma, cansada estoy de tanto desear y nada alcanzar. te desvaneces y por ratos te veo y por otros como que estás ahí pero no me ves, como si hubiera un muro que separa tu mundo y el mio.
Yo no quería otro mundo más que el tuyo, pero estabas dispuesto a aceptar el mío? La respuesta es obvia NO.
Acabo de comprender que no lloraré por siempre, porque así como los mares se secan, también se seca el corazón mío, se desgasto mi cariño y mi labios ya no pronuncian tu nombre, no por orgullo, sino por dolor.
Te fuiste y que volvías, pero ya no regresaste y te di por muerto y volviste a la vida, te traje nuevamente a mis recuerdos olvidando todo lo pasado, reviviendo los bellos y efímeros momentos a tu lado, quise y me propuse a amarte tal y como eres, creí que era real y di por ganada la batalla, y te alejaste de nuevo…
Perdí todo sentido de afecto, mataste mi amor, y mis noches de estrellas se convirtieron en tinieblas al darte por perdido.
Ya no quiero, pero sigo deseando, no creo sea lo correcto aun me sigo engañando.
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